A medida que avanzaba el debate en el Senado, más columnas de manifestantes se sumaban a la protesta frente al Congreso. La convocatoria incluyó organizaciones sociales, gremiales y políticas. El rechazo a la ley fue el principal eje de la movilización.
El despliegue de seguridad derivó en momentos de alta tensión. Las fuerzas policiales reprimieron con distintos métodos para contener la protesta. Esto dejó un saldo de numerosos heridos según denuncias de organismos.
Referentes de inquilinos advirtieron sobre las consecuencias de la norma. Sostienen que la ley podría facilitar desalojos y limitar defensas judiciales. La jornada reflejó un fuerte clima de conflicto social.






