La Casa Rosada decidió darle prioridad a la reforma electoral y pretende comenzar su tratamiento en el Senado la próxima semana. El problema para el oficialismo es que todavía no consiguió el consenso necesario para avanzar con uno de sus principales objetivos: eliminar o suspender las PASO.
Para ganar tiempo, el oficialismo comenzará con reuniones entre asesores y luego convocará a especialistas y funcionarios a una sesión informativa. Mientras tanto, Patricia Bullrich y Diego Santilli avanzarán con negociaciones con senadores y gobernadores para intentar acercar posiciones.
La reforma también incluye cambios en el financiamiento partidario, la publicidad electoral y los requisitos para mantener la personería. El escenario sigue abierto: los gobernadores todavía no definieron su posición y el PRO tampoco acompaña de manera explícita la eliminación de las PASO.





