El sector textil atraviesa un conflicto salarial que derivó en la declaración de estado de alerta. La negociación paritaria se encuentra estancada, sin avances entre las partes. Esto generó preocupación entre los trabajadores del rubro.
Desde el gremio insistieron en la necesidad de una recomposición salarial urgente. Argumentan que los sueldos quedaron rezagados frente a la inflación. También señalaron problemas vinculados a la precarización laboral.
La falta de acuerdo con las empresas complica la situación del sector. Las conversaciones continúan sin resultados concretos. Ante este escenario, crece la posibilidad de nuevas medidas sindicales.





