La Casa Rosada decidió no involucrarse en la determinación de la Asociación del Fútbol Argentino de suspender la actividad oficial tras la citación judicial a sus autoridades.

“No tenemos por qué opinar, es un tema de ellos”, señalaron fuentes del Gobierno ante la decisión de la AFA de parar el fútbol en respuesta a la citación a indagatoria de sus autoridades en una causa que investiga presuntas irregularidades fiscales.

Si bien el Ejecutivo ha mantenido una postura crítica hacia la conducción de la entidad que preside Claudio Tapia, especialmente en lo referido al modelo de asociaciones civiles que rige en el fútbol local, en esta ocasión optó por no profundizar el conflicto judicial tras la consulta de la agencia Noticias Argentinas.

En el oficialismo consideran que se trata de un proceso que debe resolverse en el ámbito judicial y que no integra la agenda prioritaria de la administración de Javier Milei, enfocada actualmente en avanzar con iniciativas parlamentarias.

Por su parte, la AFA sostuvo en un comunicado difundido en redes sociales que no existe deuda exigible vinculada a las obligaciones mencionadas en la denuncia y afirmó que los pagos señalados fueron realizados de manera voluntaria antes de su vencimiento. Además, indicó que el planteo ya fue presentado ante el tribunal correspondiente y aguarda definición de la Cámara de Apelaciones, al tiempo que cuestionó el accionar del organismo recaudador. En paralelo, el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional resolvió por unanimidad solicitar la suspensión de la novena fecha del torneo, prevista entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo.

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