El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se sumó este miércoles a la movilización frente al Congreso en rechazo al proyecto de reforma laboral que se discutía en el Senado.
Kicillof sostuvo que la movilización es una expresión legítima de los trabajadores para defender sus derechos. Durante la marcha estuvo acompañado por integrantes del Gabinete provincial, intendentes y militantes del Movimiento Derecho al Futuro.
El gobernador calificó la reforma laboral como una propuesta que “no ayuda a los trabajadores informales ni a los que están en peores condiciones” y la comparó con las políticas aplicadas durante el gobierno de Martínez de Hoz. Señaló que “quienes promueven esta ley dicen que el problema es lo caro que resulta despedir empleados, pero deberían explicárselo a los 296 mil despedidos en los últimos dos años por responsabilidad del Gobierno nacional”.
Kicillof agregó que los despidos, suspensiones y pérdidas salariales no se deben a la legislación laboral, sino a la política económica. Recordó que la creación de empleo en Argentina después de la crisis de 2001 se dio bajo un esquema de doble indemnización, sin que los empleadores temieran contratar.
Finalmente, advirtió que la reforma contiene engaños: “Dicen que los trabajadores podrán hablar con sus empleadores y tomarse vacaciones cuando quieran. Son unos estafadores: en una relación asimétrica, quien decide siempre es el empleador. Esto desordena la vida de muchas familias, obligando a los padres a trabajar mientras sus hijos están de vacaciones”.






