La juguetería Tío Mario, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, anunció el cierre de sus puertas después de casi tres décadas de actividad. El comercio comunicó la decisión a través de sus redes sociales y comenzó una liquidación total del stock.
Para despedirse, el local lanzó descuentos de hasta el 30%, promociones de dos por uno y distintas ofertas sobre los productos disponibles. El cierre se produce en un contexto de dificultades para el sector, marcado por la caída de las ventas y la competencia de productos importados.
Desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete confirmaron el cierre y señalaron que existen otros casos similares en el rubro. Según datos de la entidad, más del 90% de los juguetes importados que ingresan al país provienen de China.






