La Prefectura Naval ordenó a más de 500 profesionales que vuelvan a sus puestos tras el inicio de un paro que afecta a todo el sistema portuario. La medida busca normalizar una actividad que quedó prácticamente detenida. Aun así, la respuesta de los trabajadores sigue siendo incierta.
El conflicto se originó por una reforma impulsada por el Gobierno que desregula el servicio de practicaje. Los trabajadores aseguran que la normativa altera el esquema laboral vigente. En ese contexto, decidieron interrumpir sus tareas.
Mientras tanto, más de 140 barcos permanecen a la espera de poder ingresar o salir de los puertos. La situación afecta especialmente a las zonas exportadoras más importantes del país. El problema amenaza con profundizarse si no hay acuerdo.






