Pablo Quirno afirmó que la Argentina no romperá relaciones diplomáticas con Brasil, incluso en medio de una de las mayores tensiones entre ambos gobiernos en los últimos años. La Cancillería busca sostener el vínculo institucional pese a los fuertes cruces presidenciales.
El conflicto se profundizó tras declaraciones de Javier Milei contra Lula da Silva y otros funcionarios brasileños, lo que llevó a Brasil a tomar medidas diplomáticas y reclamar explicaciones. La situación generó repercusiones políticas dentro y fuera del país.
Mientras el oficialismo intenta minimizar el impacto del enfrentamiento, la crisis evidencia el desgaste de una relación bilateral clave para Argentina. Brasil es un socio comercial central y cualquier deterioro del vínculo puede tener consecuencias económicas y estratégicas.





