Buenos Aires registró en 2025 una caída generalizada de todos los delitos, alcanzando niveles históricos en homicidios, robos automotores y robos con armas.

Los homicidios en la Ciudad alcanzaron el nivel más bajo en 31 años, con 78 casos y una tasa de 2,5 por cada cien mil habitantes, consolidando a Buenos Aires como la segunda capital más segura de América, solo detrás de Ottawa (Canadá). La mayor parte de los homicidios se debió a riñas o venganzas, y 24 ocurrieron en barrios vulnerables, mientras que 31 se cometieron con armas de fuego y 27 con armas blancas.

El robo automotor cayó un 54% respecto a 2024, alcanzando el nivel más bajo desde 2002, mientras que los robos con armas descendieron un 34%, los robos totales un 27% y los hurtos un 21%. También bajaron los robos con motos, un 3%, y se destacó que desde sus picos históricos estas modalidades registran disminuciones de entre 51% y 92%.

El Gobierno porteño reforzó la seguridad con más de 2.500 efectivos, 500 vehículos, 1.200 cámaras nuevas y la creación de la Patrulla de Control de Accesos. Además, se realizaron desalojos de propiedades ocupadas ilegalmente, se liberaron calles de ferias informales y se intensificaron los operativos contra “trapitos” y narcomenudeo.

El jefe de Gobierno Jorge Macri y el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, resaltaron que estas políticas, junto con el Mapa del Delito y la Policía de Pacificación Barrial, fueron clave para mejorar los indicadores y sostener el orden público, generando un impacto positivo en los índices de criminalidad de la Ciudad.

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