Los sindicatos La Fraternidad y Unión Tranviarios Automotor comenzaron este jueves un paro a pesar de la advertencia del Ministerio de Capital Humano, que había solicitado abstenerse de medidas de acción directa.
En un comunicado, el Ministerio señaló que cualquier medida de fuerza durante la conciliación configuraría un incumplimiento legal, enfatizando que la instancia de conciliación sigue en pleno trámite. La advertencia oficial buscaba disuadir la adhesión de los gremios al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo.
Pese a ello, la UTA decidió sumarse a la huelga, a diferencia de lo ocurrido en el paro de la CGT del año pasado, cuando se había mantenido al margen debido a la conciliación obligatoria vigente por un conflicto salarial.
En su comunicado, el sindicato de colectiveros indicó que participará del paro “en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”, sumándose así al resto de las movilizaciones previstas por la central sindical.





