El Gobierno nacional acusó de “provocar el terror” a cuatro hombres detenidos tras los disturbios ocurridos en las inmediaciones del Congreso durante el debate por la Reforma Laboral.
Los acusados enfrentan cargos por atentado al orden constitucional y a la vida democrática, atentado y resistencia a la autoridad, lesiones graves y daños agravados. En el escrito judicial se sostiene que los hechos tuvieron como finalidad generar temor en la ciudadanía y obstaculizar la actividad legislativa mediante episodios de violencia.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, difundió públicamente la identidad de los denunciados y afirmó que forman parte de un primer grupo de violentos identificados. Además, aseguró que el Gobierno avanzará con firmeza para que los responsables enfrenten las consecuencias judiciales correspondientes.
Durante la jornada de incidentes fueron detenidas unas 20 personas y otras 40 resultaron demoradas. La mayoría recuperó la libertad horas después, mientras que uno de los arrestados continúa detenido por un pedido de captura previo. Los enfrentamientos dejaron daños materiales en el área del Congreso, incluyendo vallas rotas y mobiliario urbano afectado.






