El Hospital Garrahan desmintió versiones sobre despidos masivos y aseguró que no existen medidas que afecten la atención de los pacientes.
Ante denuncias difundidas por sectores gremiales, el Garrahan informó que no se produjo un recorte del plantel asistencial ni una reducción de servicios médicos. Según explicó, las decisiones adoptadas derivan de sumarios administrativos y actuaciones judiciales vinculadas a conductas que alteraron el normal funcionamiento de la institución.
Entre los hechos señalados se mencionaron la ocupación indebida de oficinas directivas y la retención de autoridades hospitalarias. Desde el hospital enfatizaron que estas situaciones no forman parte de un conflicto laboral general, sino que constituyen faltas graves que motivaron sanciones puntuales.
El comunicado oficial advirtió además que la convocatoria a un paro en este contexto evidencia el uso del hospital como herramienta de presión en una disputa gremial y política ajena a su misión sanitaria. En ese sentido, subrayaron que cada interrupción afecta turnos, cirugías y tratamientos de miles de niños de todo el país.
Finalmente, el Garrahan aseguró que continúa funcionando con normalidad, sin faltantes de insumos que comprometan la atención, y que avanza en un proceso de ordenamiento y fortalecimiento institucional, con el objetivo de garantizar todos los días la atención pediátrica de alta complejidad.






