Más de 35 gremios cuestionaron el proyecto oficial al advertir que perjudica los derechos de los trabajadores y fortalece al poder empresario.

Más de 35 sindicatos industriales manifestaron su rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, al considerar que modifica las reglas del mercado de trabajo en perjuicio de los trabajadores. La postura fue expresada durante un encuentro realizado en la sede del sindicato SMATA, con la participación de legisladores nacionales y abogados laboralistas.

Durante la jornada, los gremios nucleados en la Coordinadora de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) advirtieron que la iniciativa oficial no generará empleo y tendrá un fuerte impacto negativo sobre los derechos laborales, el rol de las organizaciones sindicales y el sistema de salud. El senador Mariano Recalde sostuvo que la experiencia histórica demuestra que el abaratamiento del trabajo no crea empleo y recordó que los mayores niveles de ocupación se dieron en contextos de mayor protección laboral.

En la misma línea, la diputada Vanesa Siley afirmó que la reforma facilita los despidos y debilita la justicia social, mientras que los expositores coincidieron en que varias disposiciones del proyecto buscan limitar el derecho de huelga, debilitar a los sindicatos y reforzar el poder empresario, incluso con artículos que consideraron contrarios a la Constitución.

Otro de los puntos cuestionados fue la posible quita del 1% de los aportes a las obras sociales, una medida que, según denunciaron, agravaría la crisis del sistema de salud de los trabajadores. El cierre del encuentro estuvo a cargo del dirigente de SMATA Mario Manrique, quien advirtió que el movimiento obrero se mantendrá unido para defender los derechos laborales y envió un mensaje a los gobernadores al remarcar que los trabajadores también expresan su posición en las urnas.

Tendencias