El secretario de Deportes y Medio Ambiente esquivó definiciones sobre Claudio Tapia y Pablo Toviggino. Respondió con evasivas ante preguntas directas y dio por terminada la entrevista de manera abrupta.

Daniel Scioli protagonizó una situación llamativa durante una entrevista nocturna en la vía pública, cuando fue consultado sobre la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el rol de su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, y del tesorero Pablo Toviggino. Desde el inicio, el funcionario optó por un discurso general y evitó pronunciarse de forma concreta.

Ante las preguntas, Scioli sostuvo que ya había fijado posición con anterioridad y que su mirada era “muy clara”, aunque se limitó a hablar en términos amplios sobre el fútbol argentino, su proyección internacional y la importancia del deporte para el país, sin hacer referencias directas a la actual dirigencia de la AFA.

La tensión aumentó cuando, tras reiteradas consultas, el funcionario volvió a esquivar una definición puntual y dio por finalizada la entrevista de manera abrupta, alegando problemas de comunicación y compromisos familiares. El episodio generó interpretaciones cruzadas y volvió a poner en foco la relación entre el Gobierno y la dirigencia del fútbol argentino.

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