El Gobierno nacional oficializó un aumento salarial para ministros, secretarios, subsecretarios y funcionarios de rango equivalente, aunque la medida no alcanzará al presidente Javier Milei ni a la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Según la norma, los sueldos de los altos funcionarios se actualizarán tomando como referencia el porcentaje acumulado de los aumentos acordados en la Comisión Negociadora del Convenio Colectivo de Trabajo General para la Administración Pública Nacional entre enero de 2024 y julio de 2025. El decreto no detalla el porcentaje final de incremento y aclara que la suba no tendrá carácter retroactivo.

El texto también instruye a la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública a avanzar en un nuevo esquema de empleo público, basado en criterios de mérito, evaluación periódica del desempeño, movilidad por competencias y remuneraciones asociadas a responsabilidades y funciones, con el objetivo de profesionalizar la administración estatal.

No obstante, el aumento cuenta con una cláusula de control fiscal: si el Ministerio de Economía detecta un déficit financiero acumulado, las retribuciones quedarán automáticamente congeladas y se suspenderán nuevos incrementos, aun los ya aprobados. La medida, explicaron, se apoya en el equilibrio fiscal alcanzado y en los meses consecutivos de superávit registrados, aunque queda supeditada a que esa situación se mantenga.

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