Tras dos años de congelamiento, el Gobierno evalúa una suba en los salarios del Presidente, ministros y secretarios. La medida buscaría compensar la pérdida de poder adquisitivo y evitar la fuga de cuadros técnicos.
El presidente Javier Milei definiría en las próximas horas una recomposición salarial para los cargos jerárquicos del Poder Ejecutivo, que alcanzaría al propio mandatario, la vicepresidenta y a ministros, secretarios y subsecretarios. En la Casa Rosada aseguran que la decisión responde a la fuerte caída del salario real acumulada desde el inicio de la gestión.
Según fuentes oficiales, los haberes del Ejecutivo perdieron alrededor de un 60% de poder adquisitivo en los últimos dos años. Además, el congelamiento salarial habría dificultado la conformación y retención de equipos técnicos, ya que muchos profesionales optaron por permanecer en el sector privado ante la brecha de ingresos.
El Gobierno remarca que la actualización no será superior a la que recibieron los empleados estatales comprendidos en la paritaria nacional. De este modo, descartan un esquema diferencial para la alta conducción y sostienen que la medida busca normalizar una situación excepcional, no generar privilegios.
Hasta el momento, los sueldos brutos se ubicaban en torno a los 4 millones de pesos para el Presidente, 3,58 millones para los ministros y 2,8 millones para los subsecretarios. Estas cifras contrastan con las del Poder Legislativo, donde un senador percibe ingresos sensiblemente más altos.
La iniciativa fue trabajada por la mesa chica del Ejecutivo y se activaría una vez cerrado el calendario electoral. En el oficialismo señalan que Milei había asumido el compromiso de revisar los salarios a partir de enero de 2026, con el objetivo de dar previsibilidad y estabilidad al funcionamiento del Gobierno.






