La Corte Suprema de Justicia dejó firme la destitución del juez de Paz de Gualeguay, Sebastián Eduardo Salem, acusado de violencia, maltrato y hostigamiento contra empleadas del juzgado.

La decisión fue adoptada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes recordaron que en los procesos de juicio político la Corte solo puede revisar los casos en los que se acredite una afectación grave a las garantías constitucionales. En este caso, concluyeron que ese extremo no fue demostrado.

Las denuncias contra Salem se iniciaron en 2019, cuando la secretaria del juzgado lo acusó de hostigamiento y maltrato laboral. Un año después, una escribiente presentó una denuncia similar, en la que describió situaciones de violencia de género y conductas descalificadoras vinculadas al ejercicio abusivo de su cargo.

Frente a esas acusaciones, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos dispuso la suspensión del magistrado y la apertura de un jury de enjuiciamiento. El proceso concluyó con su destitución por mayoría, decisión que luego fue confirmada por el propio tribunal provincial.

Salem recurrió entonces a la Corte Suprema, pero el máximo tribunal desestimó la queja al considerar que no se probó un menoscabo grave al derecho de defensa ni al debido proceso. Con ese fallo, la destitución del juez de Paz quedó definitivamente firme.

Tendencias