En una nueva audiencia del juicio por la causa Cuadernos, la Justicia dio por concluida la acusación de la UIF en el desprendimiento conocido como “La Camarita” y avanzó con la lectura del tramo vinculado a los subsidios ferroviarios.
La decimotercera audiencia del debate se desarrolló este martes sin la presencia del financista Ernesto Clarens ni de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien se encuentra en recuperación tras una operación. El Tribunal Oral Federal 7 respetó el cronograma previsto y cerró la exposición de la UIF antes de habilitar la acusación del fiscal Carlos Stornelli.
Durante el cierre del capítulo de “La Camarita”, la UIF volvió a poner el foco en Clarens y en el presunto sistema de recaudación ilegal ligado a la obra pública. Según el organismo, el financista ofrecía servicios financieros paralelos a empresarios a cambio de pagos en efectivo, que luego circulaban en sobres y eran entregados en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires.
En ese marco, la UIF acusó a Cristina Fernández de Kirchner y al ex ministro Julio De Vido de haber recibido 175 coimas, apoyándose en confesiones incorporadas a la causa y en un detalle de pagos atribuidos a empresarios del sector vial. También se mencionaron entregas de dinero vinculadas a Benito Roggio y Ángelo Calcaterra, además del uso de vuelos oficiales presuntamente cargados con fondos.
Finalizado ese tramo, el tribunal comenzó a leer la acusación de Stornelli por los subsidios al sistema ferroviario, que involucra contratos de trenes, subtes y la Hidrovía. Allí, los principales imputados son los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, junto a ex funcionarios y empresarios, a quienes se acusa de pagar sobornos que, según la fiscalía, “se enviaban hacia arriba” dentro de la estructura de poder.






