Un relevamiento mostró que 23 de los 24 municipios del Conurbano aumentaron sus tasas durante 2025, con subas de entre 10% y 150%, muchas por encima de la inflación.
Los municipios del Gran Buenos Aires recurrieron este año a incrementos significativos en sus tasas para afrontar la fuerte merma de recursos derivada del recorte de fondos nacionales. Según el relevamiento de Infobae, 23 de los 24 distritos dispusieron aumentos que van del 10% al 150%, superando en la mayoría de los casos la inflación proyectada, que no superaría el 30% anual. La medida permitió a los intendentes reforzar la recaudación propia ante un escenario fiscal más restrictivo.
Entre las tasas con mayor impacto figuran la de Servicios Generales (ABL) y la de Inspección de Seguridad e Higiene (TSH), que grava la actividad comercial e industrial. Mientras distritos como Tres de Febrero redujeron alícuotas para incentivar inversiones, otros aplicaron subas pronunciadas. Lanús ostenta la TSH más alta del Conurbano (6,3%), seguido por Hurlingham y Quilmes, todos gobernados por dirigentes de La Cámpora. En contraste, Tres de Febrero y Berazategui figuran entre los que aplican los porcentajes más bajos, aunque en este último la alícuota varía según rubro y puede llegar al 8%.
La Tasa Vial se convirtió en uno de los tributos más extendidos: ya la cobran 17 municipios, con porcentajes de entre 1,5% y 3% sobre el combustible cargado en sus estaciones de servicio. Aunque surgió inicialmente en distritos enfrentados al Gobierno nacional, su uso se generalizó ante la caída de transferencias federales. Su legalidad, sin embargo, es cuestionada por especialistas que sostienen que viola la Ley de Coparticipación Federal y afecta la competitividad de las estaciones de servicio.
Los aumentos más fuertes se registraron en Berazategui, Florencio Varela, Quilmes, José C. Paz, Lanús y Lomas de Zamora, con ajustes que —según denuncias opositoras— superan ampliamente los porcentajes oficiales. En contraste, municipios como Esteban Echeverría, San Martín y Tigre aplicaron subas más moderadas. El mapa tributario del GBA, atravesado por necesidades fiscales urgentes y estrategias políticas diversas, muestra así un escenario heterogéneo y en constante tensión entre recaudación y presión impositiva.






