El RENAR estableció las condiciones para que los legítimos usuarios puedan poseer fusiles, carabinas o subametralladoras semiautomáticas. Se exigirá una antigüedad mínima de cinco años, medidas especiales de seguridad y acreditar usos deportivos.
El gobierno nacional oficializó los requisitos para la tenencia de armas semiautomáticas con cargadores removibles, similares a fusiles o carabinas de asalto. La medida fue publicada por el Registro Nacional de Armas (RENAR) mediante la Resolución 37/2025, que reglamenta el Decreto 397/25 y establece un régimen especial de control y autorización.
Con esta normativa, se levantó la prohibición que pesaba sobre la posesión de este tipo de armamento por parte de legítimos usuarios. Ahora, quienes deseen acceder a estas armas deberán cumplir una serie de condiciones más estrictas vinculadas con la antigüedad, la seguridad y el uso deportivo.
Entre los requisitos administrativos, los solicitantes deberán acreditar al menos cinco años como legítimos usuarios de armas de fuego de uso civil condicional, no tener sanciones ni trámites pendientes ante el RENAR y contar con un sector de guarda tipo G2, con medidas de seguridad reforzadas. También deberán presentar una declaración jurada explicando los motivos de la solicitud e identificar detalladamente el material.
Además, la resolución establece que el interesado deberá demostrar “probados usos deportivos”. Esto podrá cumplirse mediante una certificación emitida por una entidad de tiro que lo acredite como tirador activo o por la participación en competencias nacionales o internacionales de tiro deportivo.
Las entidades de tiro también estarán habilitadas a solicitar este tipo de armas para su utilización en prácticas deportivas o con fines didácticos. En todos los casos, los controles y la trazabilidad del material quedarán bajo la supervisión del RENAR.
El trámite tendrá un costo equivalente a una “Tenencia Express” más una “Tarjeta de Consumo de Municiones (TCCM)”, y reemplaza las normas anteriores del ex ANMAC. Con esta resolución, el gobierno busca unificar la regulación sobre armamento semiautomático, reforzando la supervisión sin restringir su uso en ámbitos deportivos autorizados.






