El jefe de Gabinete aseguró que las negociaciones comerciales con Washington avanzan y destacó el respaldo del secretario del Tesoro, Scott Bessent. También defendió la política agropecuaria y respondió a las críticas de la oposición.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se mostró optimista respecto a las conversaciones entre la Argentina y Estados Unidos, al señalar que “vamos a tener buenos resultados” en las negociaciones sobre aranceles. En ese marco, elogió el respaldo público del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y destacó la reciente reunión entre Javier Milei y Donald Trump en la ONU como “hitos de una relación estratégica”.
Durante su intervención en la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham), Francos adelantó que los detalles del acuerdo bilateral “se van a conocer la semana que viene” y consideró que podrían “aportar soluciones largamente buscadas por el país”. Consultado sobre la resistencia del Partido Demócrata a un acercamiento con Buenos Aires, respondió que “lo importante es el vínculo estratégico”, al remarcar que Washington busca un aliado clave en Sudamérica.
El funcionario relativizó las tensiones políticas en Estados Unidos, al afirmar que los cuestionamientos de la oposición responden a “condimentos de la política interna” y no alteran la marcha de los acuerdos. Según Francos, los demócratas critican el apoyo financiero por 20.000 millones de dólares con el argumento de que podría afectar a los productores norteamericanos, aunque —aseguró— las negociaciones continúan avanzando.
En cuanto a la política económica local, defendió la decisión de eliminar temporalmente las retenciones agropecuarias, que rigieron solo 72 horas, y sostuvo que la medida fue “transparente” y respondía a la necesidad urgente de divisas frente a la volatilidad de los mercados. Reconoció que los productores más pequeños no accedieron plenamente al beneficio, pero destacó que obtuvieron mejores condiciones gracias a la competencia de los exportadores.
Francos subrayó que todas las medidas del gobierno hacia el campo buscan “rebajar impuestos y obstáculos a la producción”, en línea con la promesa de Milei en la Sociedad Rural. Sin embargo, admitió que nuevas reducciones fiscales dependerán de un “esfuerzo conjunto” entre Nación y provincias debido a su impacto presupuestario.
Por último, se refirió al reciente rechazo del Congreso a los vetos presidenciales sobre leyes con impacto en el gasto público. “El gobierno no puede promulgar normas que no indiquen de dónde saldrán los recursos”, explicó, y descartó tensiones personales con los legisladores. “Si me interpelan, voy y discutimos, pero no se me puede obligar a incumplir una ley marco para cumplir otra”, concluyó.






