En el Festival de Cannes 2025, la inteligencia artificial se convierte en protagonista, generando opiniones divididas entre quienes la ven como una herramienta creativa y quienes temen por el futuro del arte cinematográfico.
El Festival de Cannes 2025 no solo presenta películas, sino que también se convierte en un foro para debatir el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la industria cinematográfica. Desde producciones que la incorporan como temática central hasta herramientas que prometen revolucionar la creación audiovisual, la IA está en el centro de la conversación.
Películas como Misión Imposible: Sentencia Final y Dalloway abordan la IA desde diferentes ángulos. En la primera, Tom Cruise enfrenta a «la Entidad», una IA malvada que amenaza a la humanidad. En la segunda, dirigida por Yann Gozlan, una escritora lucha contra su dependencia de una IA generativa que la ayuda a escribir, planteando preguntas sobre la creatividad y la dependencia tecnológica.
Mientras tanto, en el Mercado del Cine de Cannes, empresas como Largo.ai ofrecen herramientas que analizan guiones, sugieren castings y predicen el rendimiento financiero de las películas. Sami Arpa, cofundador de Largo.ai, sostiene que la IA puede mejorar la creatividad y abrir nuevos horizontes en la producción cinematográfica.
Sin embargo, no todos comparten este entusiasmo. El director Yann Gozlan expresa su preocupación por la pérdida de habilidades creativas al delegar tareas en la IA. Por su parte, Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes, minimiza los temores, asegurando que la IA no reemplazará la creatividad humana en la escritura de guiones.
El debate en Cannes refleja una industria en transición, donde la IA ofrece oportunidades y desafíos. La pregunta sigue abierta: ¿será la IA una herramienta que potencie la creatividad o una amenaza que desplace al talento humano en el cine?






